sábado, 29 de noviembre de 2014

TIEMPO PARA EL TECHO

Como dijo Saramago
el techo tiene mucho que opinar.
Sed de inspiración,
sed de opinión.
Y no.
No importan laborales tareas
o una comida exenta de salud.
No importa
si tanto tiene que decir
tanto que escuchar.
Pero no.
El techo no tiene nuestro tiempo.
Nos envolvemos en tráfico,
neveras que no cierran bien,
ordenadores que dejan de funcionar,
en miles de “llego tarde”,
en excusas para no decir la verdad,
cargas y cargas innecesarias,
en melancolías que ahogan un presente,
fabadas de fin de semana.
Pero… ¿y el techo?
¿Y si pasamos por esta vida
sin prestarle un escueto momento?

1 comentario:

  1. Línea tras línea cada vez mejor.

    Y curiosa relación con el techo.

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